Durante 2024, los volúmenes de captura de las principales pesquerías de Yucatán, como el pulpo, el mero y la langosta, disminuyeron drásticamente. Factores climatológicos y la imparable pesca furtiva, junto con la falta de una inspección y vigilancia eficaz, han agravado la situación. José Luis Carrillo Galaz, presidente de la Confederación Mexicana de Cooperativas Pesqueras y Acuícolas (Conmeccop), confirmó que la crisis pesquera en la región sigue en aumento.
Ampliación de la temporada de pulpo no alcanza la meta
A petición del sector pesquero, la Federación autorizó extender la temporada de pulpo, que oficialmente va del 1 de agosto al 15 de diciembre. Sin embargo, a pesar de la ampliación hasta fines de año, los volúmenes de captura no cumplieron con las expectativas. Según cifras oficiales del Sistema de Información de Pesca y Acuacultura (Sipesca), se capturaron 27,240 toneladas de pulpo maya, de las cuales Yucatán aportó 21,481.82 toneladas y Campeche, 5,858.40 toneladas. La cuota autorizada para 2024 fue de 29,267 toneladas, por lo que faltaron 2,027 toneladas para alcanzar la meta.

Carrillo Galaz destacó que solo dos meses, agosto y septiembre, fueron productivos. A partir de octubre, los malos tiempos y los cinco huracanes, incluido Milton, afectaron gravemente las actividades pesqueras. A pesar de ello, el dirigente consideró que la captura de entre 26,500 y 27,000 toneladas fue mejor que la de 2023, cuando se registraron 22,000 toneladas.
Langosta y mero: Otras pesquerías en declive
La langosta, cuya temporada inició el 1 de julio y concluirá el 28 de febrero, también enfrenta una crisis pesquera. Hasta el 31 de diciembre, solo se habían capturado 450 toneladas, muy lejos de la meta anual de 750 toneladas. Carrillo Galaz señaló que en la zona oriente no hubo langosta como en años anteriores, y en el arrecife Alacranes, la pesca furtiva y la falta de vigilancia efectiva han sido los principales problemas.
En cuanto al mero, otra pesquería clave de Yucatán, se capturaron 3,800 toneladas en 2024, mil menos que en 2023. La veda de dos meses, que inicia el 1 de febrero y concluye el 31 de marzo, limita aún más las oportunidades de captura. Carrillo Galaz explicó que, durante la temporada de pulpo, pocas embarcaciones se dedicaron a la pesca de escama, lo que también contribuyó al bajo rendimiento.
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Pesca furtiva y comercio ilegal en aumento
El presidente de la Conmeccop estimó que la pesca furtiva y el comercio ilegal de especies en veda crecieron un 40% en 2024. La falta de interés oficial en la inspección y vigilancia ha permitido que estas prácticas ilegales sigan afectando a las pesquerías. A pesar de ello, Carrillo Galaz expresó esperanza en que el nuevo gobierno estatal y federal tome acciones concretas para combatir la pesca furtiva y mejore la coordinación entre autoridades.
La crisis pesquera en Yucatán sigue siendo un desafío urgente. Con especies como el pulpo, la langosta y el mero en declive, es crucial implementar medidas efectivas para garantizar la sostenibilidad de las pesquerías y el futuro de las comunidades que dependen de ellas.